Uno de los medios de comunicación que más alcance tiene es la radio y la inmediatez vale por cien monedas de oro.

 

El cubano es adicto a la escucha radial, claro puede escoger entre varias frecuencias de transmisión y darse el gusto con el programa de su preferencia.

 

Rosalina es de esas personas que cree mas en lo que escucha que en lo que tiene frente a sus ojos. Tiene controlado un programa de radio llamado Ruidos de la emisora Radio Baraguá donde los jóvenes tienen una amplia participación debido a que el tema central esta encaminado a los valores culturales que todos debemos tener y respetar.

 

Nadie puede llegar a casa de Rosalina y crear descontento con este programa pues para ella el ruido mayor es convencerla de lo que no va con sus deseos y gustos. Solo se le escucha decir justo a las 5 de la tarde: ¡que no me cambien la emisora!